¿Sin clases? Más de 250 mil docentes de 15 regiones amenazan con paralizar el inicio del año escolar 2026

La educación peruana enfrenta una crisis inminente. Gremios magisteriales de 15 regiones del país han anunciado una posible paralización de labores que afectaría el inicio del año escolar programado para este marzo de 2026. La medida de fuerza, que involucra a más de 250 mil docentes, surge como respuesta al presunto incumplimiento de convenios colectivos, la exigencia de un aumento en la Remuneración Íntegra Mensual (RIM) y la falta de presupuesto para el mantenimiento de colegios que aún presentan deficiencias estructurales graves tras el último periodo de lluvias.

A pesar de las mesas de diálogo instaladas por el Minedu, los dirigentes sindicales sostienen que las propuestas del Gobierno son insuficientes frente al costo de vida actual. Regiones clave como Cusco, Arequipa, Loreto y Piura lideran esta movilización, advirtiendo que, de no concretarse la transferencia de fondos para el pago de deudas sociales y beneficios de ley, los maestros no asistirán a las instituciones educativas el primer día de clases. Esta situación genera incertidumbre no solo en el magisterio, sino también en las familias que esperan un retorno seguro y ordenado a las aulas.

¿Sin clases? 15 regiones en pie de lucha y 250 mil docentes evalúan paro nacional

El paro nacional de 24 horas convocado para el 1 de abril de 2026 por FENATE Perú expone una crisis educativa que va más allá de una protesta gremial. La medida, acordada tras la Asamblea Nacional del 24 y 25 de enero, involucra a más de 250,000 docentes de 15 regiones y amenaza con paralizar el inicio del año escolar. En el centro del conflicto aparecen deudas impagas, infraestructura en riesgo y un desgaste político que el Estado no ha logrado encauzar.

Según lo señalado por la federación, el detonante inmediato es el silencio del Ejecutivo frente a una deuda social que supera los S/ 5,000 millones. A ello se suma un diagnóstico crítico: el 70% de los colegios del país se encuentra en riesgo de colapso estructural, lo que afecta a cerca de 3 millones de estudiantes que asisten a locales declarados en emergencia. El paro del 1 de abril es presentado como un aviso previo a una huelga indefinida que podría interrumpir el calendario escolar antes de su primer bimestre.

Desde FENATE Perú se ha indicado que la fecha marca el límite de la paciencia docente tras meses de negociaciones sin resultados concretos. Entre las principales demandas figura que el 5% del Presupuesto Institucional de Apertura regional se destine directamente al sector educación, además del nombramiento inmediato de docentes contratados cuyos ingresos permanecen estancados pese a la inflación registrada en 2025. La federación también exige la derogatoria de la Resolución Viceministerial 035, a la que atribuye un retroceso de 20 años en derechos laborales.

El deterioro de los locales escolares constituye uno de los ejes más sensibles del conflicto. FENATE Perú ha advertido que siete de cada diez instituciones requieren intervención urgente para evitar tragedias, una situación que, según el gremio, refleja abandono estatal sostenido. En ese contexto, la federación ha vinculado el estado de las escuelas con el incremento del 12% en los índices de tuberculosis en zonas rurales durante el último año, afectando a menores desde los seis meses hasta los 16 años.

La amenaza de una huelga indefinida de hasta 60 días se apoya también en la baja ejecución presupuestal. De acuerdo con lo discutido en la asamblea, el Gobierno solo habría ejecutado el 15% de los recursos destinados al pago de la deuda social en 2025. Los docentes exigen un cronograma que priorice a los mayores de 80 años y a quienes padecen enfermedades terminales, un reclamo que aún no obtiene respuesta formal.

El calendario avanza hacia el 1 de abril sin señales claras de diálogo. Las decisiones que se adopten en las próximas horas definirán si el conflicto se encauza o si el sistema educativo enfrenta una paralización prolongada. Lo que está en juego no es solo una negociación laboral, sino la sostenibilidad de un modelo educativo que, según los propios actores, opera al límite desde hace años.

El desenlace de este conflicto definirá la estabilidad del calendario académico y el clima laboral en el magisterio para el resto del año.

Te invitamos a visitar nuestro blog para seguir el minuto a minuto de este conflicto, consultar los comunicados oficiales de cada UGEL y revisar nuestras demás publicaciones sobre el cronograma de pagos y beneficios 2026.

¡Mantente informado y toma las previsiones necesarias ante este escenario de incertidumbre!